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Análisis sobre Limbo

Autor: Pewas!

Después de un largo tiempo siendo exclusivo de Xbox 360, Limbo, juego “indie” por excelencia, el caballito de batalla de los desarrolladores independientes del 2010, hace su aparición en PS3 y Steam (PC). En este juego controlamos a un chico sin nombre que despierta en un lugar extraño (adivinen…) y rápidamente se pone en busca de su hermana, que se encuentra en alguna otra parte de dondequiera que estén (gracias, descripción de PSN). No sería exagerar decir que el juego fue un favorito de la crítica cuando salió por primera vez el año pasado, incluso robó algunos calificativos como “masterpiece” de varios sitios de noticias allá por el norte, vaya uno a saber por qué. La verdad del asunto es que si bien Limbo es un juego competente, no es la segunda venida de Cristo ni mucho menos.

Primero que nada voy a hablar sobre la “historia”. Es importante aclarar desde el vamos que la trama está tan abierta a interpretación y es tan subjetiva que decir algo concreto sobre la misma sería como tratar de definir la nada. Sí voy a aclarar que el juego parece brindar poca información a propósito, incentivando al jugador a realizar el trabajo pesado de interpretar la historia a su manera (como Inception! Ooh!). Está claro que es un juego para hablar con los amiguetes una vez que lo terminen todos. Lamentablemente esto no es cine y estas técnicas narrativas acá son el postre, no el plato principal.



Jugar Limbo consiste, en líneas generales, en ir para adelante resolviendo puzzles de varios niveles de dificultad (no demasiado alta) que se nos presentan uno atrás de otro, salteados de vez en cuando con algunas secciones de plataformas donde tenemos que hacer uso de nuestros afiladísimos reflejos para avanzar sin quedar estampados contra una roca gigante o aniquilados por una sierra automática. Pero no nos engañemos, vamos a morir igual, probablemente varias veces la primera vez que juguemos. Esto se debe a que Limbo presenta varios puzzles cuya resolución es imposible de descifrar a menos que conozcamos cómo funcionan los elementos involucrados en el mismo. Cuál es el problema? el problema es que para algunos de estos puzzles el precio de saber cómo funcionan estos elementos es la muerte. Así es, no nos va a quedar otra que recurrir al viejo método de prueba y error para resolver estos “rompecabezas”.


Rompecabezas, no porque se nos parta el cerebro de pensar, sino porque nos vamos a dar la cabeza contra la pared hasta romperla para seguir avanzando.
Lo mismo pasa con algunas secciones de plataformas, donde no vamos a saber qué se nos viene encima hasta que sea demasiado tarde. Esto va más allá de prestar atención al entorno, Limbo es un juego que quiere matarte y no va a tener ningún problema en ensuciarse las manos para hacerlo.

Más allá de esta pequeña crítica, los puzzles en general son entretenidos y utilizan muy bien la física, aunque no van a resultar muy complicados para cualquiera que tenga dos dedos de frente y un poco de tiempo en sus manos. Lamentablemente resolver los puzzles no lleva demasiado tiempo y esto resulta en que el juego termine pareciendo un poco corto. Los gráficos del juego están bastante bien, aunque a veces se hace difícil distinguir algunos de los elementos debido a que todo es o negro o gris, pero a la larga uno se acostumbra. El juego cuenta con varios entornos que al principio no se distinguen mucho (todo está oscuro, todo el tiempo) pero que gracias a los distintos elementos con los que interactuamos podemos intuir que estamos en una zona distinta del lugar. Cada zona presenta una variedad de desafíos distintos, algunas involucran bichos raros, otras nos permiten manejar el nivel del agua y otros nos dan vuelta las cosas continuamente, pero lamentablemente los elementos nuevos dejan de aparecer al toque y nunca se exploran demasiado los conceptos que traen consigo.



Otra cosa que está muy bien lograda es la ambientación. El estilo gráfico del juego y el sonido ambiente se complementan muy bien para generar una sensación de soledad y misterio creíble, lo que hace destacar mucho más los cambios de sonido cuando estos ocurren. La ambientación ayuda mucho a que los pocos encuentros con otros seres tengan peso y no sean simplemente un elemento más del puzzle.

Limbo no es una obra maestra, los puzzles y las secciones de plataformas no presentan conceptos nuevos ni revolucionarios como para serlo. Sin embargo, esto tampoco quiere decir que sea un mal juego, sobre todo para los amantes de los puzzles o para quienes disfrutan de una buena ambientación y un lindo misterio que sin duda los va a hacer seguir hasta el final.



Requermientos Mínimos

Lo Mejor

+ El juego utiliza muy bien los gráficos y el sonido para generar una muy buena ambientación
+ La física en el juego está muy bien implementada

Lo Peor

- El juego no es muy difícil, se termina rápido
- Tener que recurrir al método de prueba y error para resolver algunos de los puzzles.

Puntaje Final7