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Para aquellos que todavía se alegran de que Electronic Arts siga sacando continuación tras continuación de sus sagas infinitas, tengo el agrado de comentarles que hoy hablaremos de Need For Speed: Carbon, la próxima entrega de esta saga pistera, de la cual si tengo que ponerme a comentar sus orígenes, seria una vergüenza. El nombre al parecer proviene de Carbon Canyon, una localidad californiana conocida por sus pisteros. Bajo desarrollo de EA Black Box, el famoso estudio encargado de otros títulos de la serie como la excelente dupla Need for Speed Underground y el reconocido Hot Pursuit 2, Carbon promete seguir la línea que vimos en Underground de tunear los coches hasta el infinito y más allá, cosa que se convirtió en un requisito de los juegos de carreras actuales después de ese exitoso título. Claro que la cosa se desvirtuó un poco con Most Wanted, donde se perdió la gracia del tunning ya que no era lo mismo modificar coches de alta gama, donde los resultados que le podíamos sacar eran escasos. Ese fue uno de los ejemplos en donde no hay que hacerle caso a los fanáticos, quienes querían coches caros mezclados con la cultura tunning, una contradicción a todas luces que termino en un juego poco inspirado en cuanto a controles y a la sensación de que estábamos manejando diferentes automóviles. En definitiva, todos los coches se controlaban igual, la única diferencia radicaba en la velocidad.

Concientes de estas faltas, los desarrolladores están trabajando especialmente en que se sienta la diferencia en la conducción de los diferentes modelos en Carbon, y en proponer una variedad de coches mayor, como para atraer a todo el público. Por ejemplo, los modelos más caros y furiosos tendrán velocidades pico mayores, pero a la hora de doblar la dirección nos traerá más complicaciones que un muscle. Vale aclarar que Carbon traerá tres niveles de automóviles. Por un lado tendremos los Tuner, que comprenderán los automóviles que vemos en la calle todos los días. Como su nombre lo indica, a esta gama de automóviles es donde más aplicaremos el tuning. La segunda categoría comprenderá a los Muscle, los automóviles deportivos clásicos de los sesenta y los setenta. Y finalmente contaremos con los Exotic, que abarcarán los carisimos deportivos de marca, como los que vimos en Most Wanted.











