La empresa del tiburón obeso (Fatshark) saca de las profundidades del océano una plataforma online, inspirada en el lejano oeste, para que quienes tengan una conexión adecuada se unan a dispararse por placer. Competencia o cooperativo, un juego que no ofrece nada novedoso en lo argumental sino otro lugar (otro más) para caer en el eterno vicio de los shooters compartidos con gente de todo el mundo. Carguen sus armas, que el rodeo está por comenzar.
Innovación vs. Comodidad
Hay dos formas posibles de leer la siguiente preview. Algunos pueden optar por informarse de las características que tendrá este shooter online desarrollado por la empresa Fatshark, o pueden presenciar la crítica a un juego que descansa sobre un desarrollo estético particular y atractivo como lo es el western, pero para ofrecernos una plataforma de disparos absolutamente vacía de argumentos.

A pesar de la desaparición de Grin, la empresa que tenía en su poder el estudio Fatshark, los peces gordos siguieron su trabajo y llevaron adelante, a pesar de tantas dificultades, su proyecto ambientado en el lejano oeste, con más cantidad de balas que ideas novedosas. Ni siquiera es original la ambientación: en estos últimos años se lanzaron una gran cantidad de títulos ambientados en la misma época y lugar. El western está más presente y vivo que nunca en juegos como Gun, Red Dead Redemption y Call of Juarez que aportaron historias atractivas y desarrollos gráficos y artísticos, en ambientaciones y escenarios, muy interesantes y que hasta el momento no se habían visto con tanto trabajo y calidad en los detalles.


Fue el gran logro online de las consolas de última generación lo que dejó el campo listo para que diferentes empresas desarrollasen videojuegos abocados exclusivamente a su experiencia multijugador, dejando en un segundo plano todo lo referido al planteo de tramas particulares e historias novedosas que atraigan a un público que, más allá de una experiencia de juego, busca un relato que lo cautive, con personajes que se ganen su cariño, en escenarios o momentos históricos que resulten atractivos para la vista. Si el relato no está presente, los juegos tienden a concentrarse en alguno de estos dos últimos aspectos mencionados. Champions Online nos ofrecía una plataforma para crear nuestros superhéroes favoritos y seducirnos con la posibilidad (remota) de volvernos el personaje más poderoso del universo online. Algo similar sucede con el título Battlefield Heroes cuya ambientación posicionarse en un momento de la historia que siempre fue de nuestro paladar, como la Segunda Guerra Mundial, con personajes simpáticos prestos a ser usados en contra de nuestros enemigos online. Y estos recursos tan simplones restan puntos a cualquier juego.











