El género de gestión nunca muere. La vuelta de un estilo de divertimento especial para aquellos que sueñan con crear y manejar su propia empresa. M.U.D. TV nos permite meternos a fondo en el mundillo de la televisión, y nos obligará a ser exitosos en una de las áreas más áridas y difíciles de la industria del entretenimiento. Ajusta tu corbata que habrá muchas órdenes que dar.
La caja boba
Los juegos de gestión siempre me han fascinado. Desde los Tycoon hasta los distintos Theme, pasando por todos lo Sim, la administración de pizzerías, hospitales, o hasta ciudades siempre fueron desafíos muy atractivos para aquellos jugadores que prefieren juegos que lleven su tiempo, y no esas experiencias extremas que chorrean sangre, van a mil kilómetros por hora y que te retumban por horas en los oídos.

En 2007 TV Giant trató de hacerse con la posta dejada por Mad TV en 1991, pero no estuvo ni cerca de transformarse en un referente como sí lo fue aquel juego de los noventa en donde la sátira de la TV acompañaba con fluidez la gestión de un canal. Lo más parecido, y que pudo obtener un lugar y una calidad respetable, fue el excelente The Movies, del genial Peter Molyneux, que vio la luz durante el final de 2005. Pero allí no era un canal lo que debíamos administrar, sino un estudio de cine. Sin embargo, la calidad gráfica y el enorme abanico de posibilidades que brindaba el juego, lo ubican como uno de los grandes títulos en lo que respecta a la gestión de recursos para el entretenimiento masivo Siguiendo la línea de “Ríase de sí mismo” utilizada en Mad y popular.

TV, la empresa desarrolladora alemana Kalypso nos trae M.U.D. TV (hasta el título se le parece) que son las siglas de las palabras Mud, Ugly y Dirty TV, o lo que sería en castellano Loca, Fea y Sucia TV (jajajajajaja… que bueno, ¿no?... jajaja… ja… no, no es tan bueno).
Básicamente, a lo largo del juego, deberemos meternos de lleno en la guerra por el rating tratando de apoderarnos de la máxima cantidad de audiencia quitándole todo el mercado que podamos a los canales competidores. Para ello podremos contratar a las máximas figuras, inventar programas de diversos formatos en distintos lugares de la grilla de programación de nuestro canal y hasta podremos inventar rumores infundados sobre los demás con el objetivo de sumarle valor a nuestra empresa. Habrá que tener en cuenta qué tipo de audiencia mira la televisión en determinado momento del día, para así saber qué programa podría funcionar para atraer a la mayor cantidad de público y, como consecuencia, los mejores anunciantes.
Existirán algunos personajes que funcionarán como parodias de la vida real. Estrellas como “Nuck Norris” o “Mr. T” podrán ser contratados por nuestra emisora para reforzar la imagen de nuestra pantalla.
¿Pero quién se encuentra verdaderamente detrás de todo esto?











