Quien no conoce el Grand Theft Auto, quien no jugó aunque sea 1 de la serie. Estos magníficos juegos empezaron siendo una pequeña gema entre jugadores hardcore hasta convertirse en ventas multimillonarias. Pronto una nueva secuela llegará a la PC.
A diferencia del Grand Theft Auto 3, el nuevo Grand Theft Auto Vice City es más una evolución que una revolución. El GTA3 a pesar de tener la misma temática revolucionó la forma en que jugamos a la serie, de verlo todo desde arriba en 2D pasamos a una vista en tercera persona en 3D y todos los cambios en la jugabilidad que eso trajo. En cambio Vice City es una especie de más de lo mismo pero mejor.
A simple vista parecería que estamos en el mismo juego pero muy rápidamente nos damos cuenta de las diferencias. Para empezar cambiamos de vecindario, para esta parte nos mudamos a Vice City, que casualmente se parece mucho a Miami (como Staunton Island del GTA 3 se parece mucho a Staten Island en Nueva York). El periodo del juego está situado en los años 80, con solo ver las imágenes me acuerdo de División Miami con Don Johnson, en donde las chicas andas ligeras de ropa, el calor te cocina y donde las camisas hawaianas se venden a 2 por 5 dólares.
Fiel a la filosofía de mejor y más grande, Vice City será mucho más grande que toda la ciudad del GTA3, Vice City cubrirá hermosas playas, centros nocturnos, alguna villa de mala fama y hasta pantanos, como los hay en Florida.
En una ciudad tan grande también tenemos más cosas para hacer, obviamente
todas contra la ley. En Vice City tenemos más variedad de misiones, además de
transportar mercadería peligrosa y crear caos ahora también tenemos misiones
como dirigir una empresa pornográfica, distribuir droga, protección de jefes
mafiosos, destruir edificios para bajar el precio de la propiedad y hasta
repartir pizza.
Una vez que nos sentimos lo suficientemente poderosos podemos ser nuestro propio
jefe, la ciudad nos ofrece diferentes negocios que podemos comprar, una vez que
los compremos se abrirán misiones especiales relacionados con el negocio que
acabamos que adquirir.











