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Manejo de la población![]()
Este es el elemento más importante del juego y a la vez el más pesado. La
clave en el éxito en este juego no radica en la criatura sino en la eficiencia
de un pueblo. Los pueblos son autosuficientes pero son bastantes ineficientes,
la única forma de lograr que todo marche 10 puntos es estar todo el tiempo en
el puesto de alcalde.
Los humanos son muy irritantes en el juego, nunca están satisfechos y constantemente se están quejando. Consumen muchos recursos y procrean como conejos.
Lo primero que deben tener en cuenta es que los cuando no hacen nada empiezan a quejarse, entonces traten de que nadie se quede sentado todo el día sin trabajo.
Para crear especialista se debe agarra a una persona y dejarlo sobre su área de trabajo. Por orden de importancia el primero es el campesino, debe haber suficientes campesinos para que los campos no estén con trigo sin cosechar. El segundo es el leñador, su madera es la que ayuda a expandir el pueblo. Luego viene el procreador, pero tengan mucho cuidado creado procreadores, si son muchos habrá una superpoblación. Cualquier otro habitante que se esté rascando lo pueden convertir en pescadores, comerciantes y evangelista. Presten atención a las personas que están lejos de nuestros pueblos, la falta de alimento y sueño degenera su salud.
Toda la cadena de necesidades es más o menos un círculo vicioso, primero la población tendrá necesidad de alimento, nosotros le damos alimentos, cuando están con la panza llena van a querer procrear, nosotros los dejamos procrear, pero van a necesitar casas nuevas para los nuevos habitantes, debemos salir a buscar madera, con las nuevas personas instaladas van a empezar a necesitar más comida, si se descuidan en un detalle van a terminar con tal superpoblación que no habrá más bosques ni lugares para expandirse.
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El otro gran problema es la procreación, si nos pasamos del límite seguro se romperá todo el equilibro que logramos con los diferentes elementos, habrá más necesidad de comida, expansión y madera.
Por último la madera. No podemos dejar que los árboles que están en nuestros pueblos o cerca de ellos sea cortados, ya que eso desilusiona a los habitantes, la solución es estar constantemente plantando árboles. Si nuestra criatura sabe el milagro de agua podemos enseñarles a regar los árboles jóvenes.
Tengan en cuenta que los hombres van a "enganchar" varias mujeres, mientras que ellas solo pueden dar a luz cada 9 meses. Por eso es mucho más fácil de controlar si tenemos solamente procreadoras.
El menor de nuestros problemas, la comida. El promedio es un campo de plantación por cada 10 habitantes, además si ponemos unos pescadores y tiramos de vez en cuando el milagro de la comida no habrá problemas. Si el depósito está medio vacio los habitantes se desilusionarán, pero si les damos mucha comida empezarán a procrear como conejos.
Algunas veces nuestros habitantes nos pedirán edifícios cívicos, solo hay 3, una vez construido los 3 no nos molestarán más.
Traten de satisfacer todas las necesidades antes de empezar con la expansión del pueblo.
Para teminar con los habitantes cabe aclarar que los especialistas (disciples) una vez creado harán su trabajo hasta morir o hasta que le asignemos otro trabajo.











